lunes, 30 de junio de 2008

Calle apeatonal

Collado Villalba es una ciudad hecha para los coches. Con un transporte público indigno de ese nombre, tener coche en Villalba se ha ido convirtiendo en una contaminante necesidad y no en un lujo (excepto por el hecho de que los villalbinos insisten en tener varios vehículos por hogar, SUV's a poder ser).

Esta foto es un ejemplo más de este hecho: generalmente no hay aceras, y cuando las hay son estrechas, impracticables, inútiles.

Ir caminando a algunas partes de esta apeatonal ciudad es una empresa considerable. Por supuesto, este contínuo apoyo a los vehículos a motor y este desdén por los peatones ha hecho que el tráfico en Villalba sea tan contaminante, poco fluído y problemático como en una gran metrópoli: al final aquí hace falta el coche hasta para ir a mear.

Como siempre, encontramos aquí lo peor de una gran ciudad y lo peor de un pueblucho.

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